El Mundo / 7 ago 2006

Madrid.- El Secretario General del Partido Comunista de España, Francisco Frutos, arremetió ayer contra una ley que “de memoria histórica no tiene ni el nombre” y para la que el Gobierno “ha tenido la desvergüenza de no consultar al PCE. Que se la coman con patatas”.

En declaraciones a la agencia Servimedia, Frutos subrayó que el proyecto del Ejecutivo no ah cumplido el objetivo mínimo de “restituir a una sociedad democrática, lo que durante muchos años ha sido escondido por un régimen totalitario”.

“El régimen franquista se preocupó, y mucho, de hacer su propia memoria histórica olvidando la de los que defendieron la República elegida democráticamente”, agregó el dirigente comunista.

El PCE fue pionero, continuó, en plantear que se “borraran para siembre, definitivamente las secuelas de la Guerra Civil, lo que llamamos la reconciliación nacional, sin ningún deseo de venganza ni de hacer renacer cosas del pasado”.

El único objetivo era recuperar “la memoria de los olvidados y que los más jóvenes tengan constancia de lo que ocurrió en la dictadura para que la historia no se repita”, insistió Frutos.

Rodríguez Zapatero ni siquiera se plantea anular las “miles de sentencias legales según las leyes del franquismo, es decir, ilegales”, que tienen dos ejemplos emblemáticos: en de Lluís Companys, ex presidente de la Generalitat republicana, y el del “camarada” Julián Grimau.